Las tres fases de una relación o como llegar a ser una «pareja consciente»

La vida nos ha regalado la conciencia y el ser seres relacionales

Llegamos a la vida sin libro de instrucciones y vamos aprendiendo a base de caernos y volver a levantarnos.

Es el precio que tenemos que pagar por ser seres relacionales y conscientes de nosotros mismos, habiendo dejado de lado, en un segundo plano, nuestra parte más instintiva.

La vida nos ha hecho un gran regalo, la conciencia y la necesidad que tenemos de relacionarlos, pero nos pide que lo trabajemos.

El ámbito del amor y de las relaciones es, quizá, donde mas notamos esa necesidad de trabajo personal, ya que es donde mas acostumbramos a caernos (y levantarnos, por supuesto), ya que vamos repitiendo esquemas que tenemos aprendidos, pensando que el motivo de las caídas está fuera de nosotros y que la responsabilidad siempre es del otro.

Acabamos pensando que no era la persona adecuada, la relación adecuada…

Y no digo que no sea así, sino que, posiblemente, no nos paramos a reflexionar cual ha sido nuestra participación en esa relación que no ha llegado a buen puerto.

Podemos encontrar mucha literatura sobre las relaciones amorosas y, en general, se llega a la conclusión de que las relaciones pasan por diferentes etapas.

Una de las teorías mas completas nos la proporcionan Hendrix y LaKelly en su obra “Doing Imago Relationship Therapy – In the space between

Si lo que pretendes es empezar o permanecer en una relación a largo plazo, te va a interesar conocer cuáles son esas etapas.

Debemos tener en cuenta que la transición de una etapa a otra es progresiva, es decir, no te acuestas en una etapa y te levantas al día siguiente en otra y que, además, es casi seguro que esa transición por las diferentes fases no se produce al mismo tiempo en los dos integrantes de la pareja.

La vida no nos lo quiere poner fácil…

Vamos a ver ahora cuales son esas etapas por donde transita el camino del amor.

 

 

 

Primera etapa: EL AMOR ROMÁNTICO

La primera etapa por la que vamos a transitar es la que acostumbramos a denominar la de “enamoramiento”. Es la más intensa y la más corta.

Al ser la más intensa es, habitualmente, la mas buscada y la preferida de las personas (y a la que, a veces, nos enganchamos).

Enamorarnos no es algo que hacemos, es algo que nos sucede.

Y ahí nuestra biología tiene mucho que decir, ya que la evolución busca que nos reproduzcamos para garantizar la supervivencia de la especie.

La intensidad de esta etapa viene dada por dos factores:

  • Los factores psicológicos
  • Los factores neuroquímicos

Los factores psicológicos

Porque en esta etapa, nuestra psicología juega un papel muy importante.

Idealizamos al otro, resaltamos y exageramos aquello que nos gusta y obviamos o minimizamos aquello que no nos gusta.

Porque la finalidad del enamoramiento es el acercamiento y la conexión, y esto está biológicamente programado, lo llevamos en nuestra genética.

Es nuestro post “Como saber si estas enamorado. 5 claves para descubrirlo” os damos algunas pistas.

Según Hendrix y LaKelly, en esta fase nos aparecerán determinadas sensaciones:

  • La sensación de haber conocido a esa persona desde siempre o en otra vida.
  • La pérdida de la percepción del paso del tiempo, cuando estás con esa persona.
  • La sensación de sentirse fusionado con esa persona, perdiendo el límite de la propia identidad.
  • La sensación de que esa persona es esencial para nuestro bienestar y felicidad.

Él que esta fase sea la mas corta de las tres es debido a nuestra actividad neuroquímica.

Los factores neuroquímicos

Desde la neuroquímica, la experiencia del amor romántico es un coctel formado por sustancias químicas liberadas por nuestro cerebro -feromonas, endorfinas, feniletilaminas, dopamina y adrenalina- (Hendrix y LaKelly), que, como una droga, altera nuestra percepción acerca de los otros y del mundo.

Y, como con una droga, existe un proceso de habituación al acostumbrarse el cerebro a la presencia de esas sustancias.

Y cuando el efecto disminuye dejamos de idealizar al otro y empezamos a ver todo aquello que habíamos, inconscientemente, obviado, pero que siempre había estado presente en él.

Así, cuando disminuye el efecto de los neuroquímicos empezamos a transitar a la siguiente etapa…

Segunda etapa: LAS LUCHAS DE PODER

¿Qué ocurre cuando empezamos a ver al otro tal y como es en realidad y no como lo habíamos idealizado?

Pues ocurre que, según Hendrix y LaKelly, empieza la lucha de poder.

En esta etapa intentamos que el otro sea realmente como lo habíamos idealizado. Queremos que cambie para que se adapte a las expectativas que teníamos. Y el otro va a querer lo mismo de nosotros.

Así que la lucha de poder está en ver quien de los dos cambia para adaptarse al personaje creado e idealizado por el otro…

Esta lucha de poder se produce por tres razones principalmente:

  1. Rechazo al contraste. Empezamos a ver lo que nos diferencia, cuando antes solo poníamos el foco en las coincidencias. Y esta nueva realidad, por supuesto, nos desilusiona.
  2. Habituación del cerebro. Cuando nuestro cerebro se habitúa a los neurotransmisores que circulan por nuestro cuerpo, nuestras sensaciones cambian, y podemos llegar a la idea, errónea, de que nos hemos “desenamorado”.
  3. Habituación en la relación. A medida que la relación avanza, aparecen, en muchos casos, conductas que están alejadas de las que teníamos en la fase del amor romántico, tales como menos intentos de complacer al otro, una menor responsabilidad afectiva…, pudiendo acrecentarse esa sensación de desilusión respecto al otro.

En otro post trataremos esta etapa con más profundidad, muy importante, porque en ella se decide el futuro de la relación. No obstante, enumeramos por que fases se transita en esta lucha de poder:

  • Negación
  • Enojo
  • Negociación
  • Depresión
  • Aceptación

Como en un proceso de duelo… Porque realmente lo es, ya que tenemos que soltar unas expectativas sobre un otro que no existe tal y como lo habíamos idealizado.

¿Cómo se resuelve esta lucha de poder?

Se puede resolver de cuatro maneras, según Hendrix y LaKelly:

  • La relación complicada. Los que se pelean por todo…
  • La relación en paralelo. Los que comparten piso y poco más…
  • Los que se separan o divorcian. Deciden que es mejor seguir la vida separados…
  • Los que se adaptan

Y transitamos hacia la última etapa.

Según como se resuelva la lucha de poder se va a dar el desenlace…

De la lista anterior, las dos primeras, con el tiempo, suelen acabar en separación…

Solo la cuarta, la adaptación, es la que va a permitir llegar a lo que Hendrix y LaKelly denominan como “la pareja consciente”.

Y para conseguir esto tenemos que poner en juego todo nuestro trabajo personal previo y, sobre todo, los valores que nos guían.

Si tienes pareja ¿en que etapa te puedes situar? ¿Qué valores te guían dentro de tu relación?

Y si actualmente no la tienes, pero has tenido alguna relación de pareja… ¿puedes identificar tu viaje relacional  con estas etapas de describimos?

¡¡Nos encantaría leer tus comentarios!!

Si consideras que te podemos acompañar para que el viaje por estas etapas te permita llegar a que os convirtáis en una “pareja consciente”, puedes contactar con nosotros en Agencia Conigriega.

 

 

¡¡Somos expertos en relaciones!!

¡¡Hasta muy pronto!!

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